Confianza Social - Solucion #1 a la Timidez y Ansiedad Social
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lunes, 30 de abril de 2012

TEMOR AL COMPROMISO - La importancia del diagnóstico


Gloria fue diagnosticada en una terapia sicológica con una fobia al compromiso. Cuando se dio cuenta de que se involucraba en relaciones complicadas para no comprometerse, comenzó un trabajo personal muy intenso para asumir el problema y enfrentarlo. 


Con la ayuda sicológica, se dio cuenta que detrás de las relaciones conflictivas había un miedo al compromiso que a su vez escondía un miedo a encarar una relación verdadera por miedo a perderla. 


El miedo al abandono es la contracara del miedo al compromiso. El fóbico al compromiso no se compromete debido a un fuerte miedo al abandono, miedo que se encuentra muy presente en las hijas cuyo padre se ha ido. 


En las líneas siguientes se transcribe un extracto del diario personal de Gloria luego de terminar con una relación en la cual no era feliz. Allí se muestra su lucha interna por superar el problema y cambiar su vida amorosa.

... "por más que tengo claro que esta relación no me sirve, siempre espero un milagro, una varita mágica que lo cambie todo, que haga que me despierte de un mal sueño, que abra los ojos y todo sea como yo quiero. Estoy cansada de pensar, de ir y venir, de analizarme, de fracasar. Me caigo y me levanto y me vuelvo a caer y así indefinidamente. Hoy volvería a lo mismo con tal de no sentir esta sensación que me oprime el corazón. Pero ahora sé que esto no me sirve, que tengo que superarlo, que tengo que ser fuerte, que tengo que curarme de este problema. Si sé que cual es mi problema y no tomo medidas para enfrentarlo, siento que en el futuro me puedo arrepentir si no hago algo. Como quisiera que pasara el tiempo y esto haya quedado atrás, olvidado, recordado solo como una anécdota, como algo que me sirvió para crecer y nada más. Por momentos renazco y me siento fuerte, por otros me siento morir. Los días grises y los fines de semana empeoran el duelo pero creo que no queda otra más que ser fuerte y resistir la tentación de volver a lo mismo hasta poder superarlo. A veces pienso en romper el silencio y hablar con él y luego me pregunto ¿para qué? Siento que sería inútil y que solo me serviría para recaer... y a veces me gustaría recaer... pero sé que no debo"...

En las líneas del diario de Gloria, vemos claramente la influencia de la fantasía cuando habla de que una varita mágica haga que todo sea como ella quiere. Está presente también la lucha con ella misma por salir de la situación que la aqueja, por más que es evidente que le cuesta mucho esfuerzo y que por momentos volvería a la misma situación ya que es más fácil no enfrentar sus miedos.

La diferencia entre una persona con un diagnóstico y otra que no lo tiene, es que la primera puede mejorar notablemente su vida amorosa y cambiarla para poder ser feliz. Gloria logró manejar sus miedos y hoy mantiene una relación de pareja normal, siendo consciente de sus miedos y superándolos.

martes, 10 de abril de 2012

EL MIEDO AL COMPROMISO


Según Steven Carter y Julia Sokol, el miedo al compromiso o la fobia al compromiso se manifiesta de dos formas diferentes. Una forma ACTIVA y una forma PASIVA.

Cuando una persona manifiesta una fobia al compromiso en la forma ACTIVA, puede decirse que es más consciente de su problema respecto a una persona que manifiesta una forma PASIVA. Las personas que afirman conscientemente que no desean comprometerse con nadie y que aman su libertad, son las que en general presentan una fobia de tipo activo. En general se involucran en relaciones fugaces y se caracterizan por ser infieles.

Por otro lado, en el caso de las personas con fobia al compromiso de tipo pasivo, es mucho más difícil darse cuenta del problema. En general son personas que afirman que desean comprometerse pero siempre se involucran en relaciones conflictivas y en general muy difíciles de concretar. 

En la fobia al compromiso de tipo pasivo predomina mucho más la fantasía que la realidad y en general estas personas son fieles a relaciones en las cuales es evidente desde un principio, que no funcionarán. Estas personas pasan mucho tiempo fanstaseando sobre como sería la relación si la persona hiciera esto o aquello y hacen caso omiso a las señales que indican que la relación jamás funcionará.

El caso típico de la fobia al compromiso en la forma pasiva, es cuando quien padece la fobia, se involucra con una persona que ya tiene un compromiso con otra y espera o cree que la situación cambiará. En este caso el compromiso es con la fantasía de como puede llegar a ser la relación y no con la relación en si misma. 

Al involucrarse en relaciones conflictivas, el fóbico de tipo pasivo se asegura jamás comprometerse y siempre le parece que el problema es la otra persona y no él mismo. Obviamente todo este proceso se produce de forma inconsciente, el fóbico no se da cuenta de lo que le sucede y sufre por su "mala suerte".

Muchas veces se requiere terapia sicológica para lograr traer a la consciencia este tipo de fobia pasiva, ya que por si solo, el paciente no logra darse cuenta. Muchas veces el diagnóstico acertado produce la toma de consciencia y por lo tanto comienza el proceso de darse cuenta del problema y encargarse de él para dejar de sufrir.

Si bien la fobia al compromiso nunca se va completamente, la toma de consciencia facilita el manejo de la misma y un profesional especializado puede brindarle al paciente herramientas adecuadas para facilitar el dominio del miedo a encarar una relación comprometida.

El fóbico al compromiso se asusta con la idea de que algo sea "para siempre", por lo tanto una forma muy efectiva de enfrentar el miedo es vivir la relación amorosa día a día. Hacer planes a muy largo plazo o pensar en vivir con alguien para toda la vida, puede asustarlo de tal forma que huya despavorido.

viernes, 21 de enero de 2011

EL MIEDO AL COMPROMISO

"Contigo pero sin ti" suele ser la frase con la cual se identifica este miedo que suele afectar tanto a hombres como a mujeres. Si bien tradicionalmente este miedo, parece ser patrimonio exclusivo de los hombres, también podemos encontrar mujeres con este problema.

Quienes padecen este miedo en general son capaces de conquistar a una pareja pero se desvinculan luego de un tiempo. Detrás de este problema, lo que en general se encuentra en realidad, es un miedo a la entrega, al amor y sus consecuencias. La forma de comportarse sobre todo al principio de la relación, puede variar entre el desinterés, ya que no llaman a su pareja, no le exigen casi nada y solo se limitan a esperar, hasta huir de cualquier acercamiento familiar que se le proponga.

La entrega hacia su pareja es muy problemática y puede que nunca se concrete, puede que la pareja dure mucho tiempo pero nunca se da una entrega verdadera. En realidad el miedo al compromiso encierra un temor al abandono, a las pérdidas, a resultar heridos, y en general se percibe como un miedo a la invasión.

Todos estos miedos hacen que la persona que los sufre, prefiera la soledad para evitar el sufrimiento que ellos le provocan. La sensación de agobio que generan los mismos, produce mucha ansiedad, lo cual hace que cuando se deja la relación, se experimente un gran alivio.

En general las relaciones se perciben como negativas, ya que alteran la vida de la persona y el dejarlas produce bienestar. En algunos casos, el efecto que se produce durante la relación, es el de tener una radio en la mente, un ruido permanente producido por un diálogo interno negativo con respecto a la relación, el cual se apaga únicamente volviendo a la soledad.

Los cambios que produce una relación, activan los miedos y el no saber como reconocerlos ni manejarlos genera la huida de la relación. Este punto es muy importante para poder superar este miedo, ya que al reconocer los síntomas, los mismos dejan de ser desconocidos y al ser reconocidos, se pueden manejar de forma que no incapacite a la persona para llevar adelante una relación.

Las principales características del miedo al compromiso son las siguientes:
  • Se tiende a desvalorizar a la pareja en sus aspectos personales, ésta no constituye sus ideales. Quien tiene todas las fallas es la pareja y no uno mismo. Esto hace que se sienta que ninguna persona es la adecuada y se fantasea con que otra persona sí cumpliría sus expectativas.
  • Como consecuencia del punto anterior, el nivel de exigencia sobre como debe ser la pareja es muy alto.
  • Se suelen tener pensamientos negativos con respecto al futuro y a como sería la vida juntos y los problemas a enfrentar, sin fundamento crítico.
  • En general se presenta dificultad para expresar los sentimientos y emociones lo cual genera problemas de comunicación. En general no existe la comunicación íntima y franca, debido al miedo a la crítica.
  • Quienes padecen este miedo tienden a querer controlar todo, lo cual se facilita en soledad pero es muy difícil viviendo en pareja. Por eso se evitan relaciones con personas que no se puedan controlar.
  • En general son personas que para el exterior son ideales ya que por lo general son atractivas y enigmáticas.
  • Son personas a las cuales les resulta difícil buscar ayuda mediante una psicoterapia.
  • Son personas exigentes para compartir, dar y recibir. Esperan recibir más de lo que dan.
  • Piensan que es el otro el que debe cambiar y no ellos mismos. Cuando una relación entra en dificultades, consideran que no son ellos los que tienen que cambiar.
  • En general se dan parejas en donde uno siente temor al abandono y el otro a la invasión, lo cual provoca que ambos generen conductas que se retroalimentan a si mismas.
  • Se tiene la sensación de que se pierde más estando en pareja de lo que se gana.
Este miedo puede estar presente en parejas que tienen un vínculo a distancia, en personas que estando casadas no comparten casi ninguna actividad con su pareja, en personas que en reiteradas ocasiones se vinculan con personas que de antemano no cumplen con sus expectativas o en aquellas personas que estando en un vínculo estable cometen algún acto que provoca la ruptura o separación, como por ejemplo, una infidelidad.

Vistos por un tercero, parecen personas que quieren dañar al otro, pero en realidad es una problemática interna basada en las dificultades de apego con las figuras parentales. Muchas veces hubo también una educación muy rígida, con principios morales estrictos o padres sobreprotectores.

Si bien el miedo al abandono puede originarse por otros motivos que no necesariamente tienen que ver con la pérdida del padre, la misma en general refuerza o potencia dicho miedo. Sobre todo en edades tempranas, en las cuales la niña no logra discernir con claridad que es lo que está sucediendo, la pérdida del padre se vive como un abandono a pesar de que la misma se produzca por fallecimiento. Es por eso que este miedo también puede encontrarse presente en hijas que crecieron sin su padre.
¿CUALES SON LAS FORMAS DE SUPERAR O MEJORAR EL MIEDO AL COMPROMISO?

En realidad, nunca se supera completamente pero se puede aprender a vivir con él , reconociendo los síntomas y enfrentándolos. Dejando de mirar al otro y enfocándose en uno mismo, lo cual implica reconocer y asumir que el problema es uno y no el otro. 

Lo ideal es recurrir a un terapeuta que pueda ayudar a reconocer los síntomas pero en términos generales, algunas soluciones pasar por lo siguiente:
  • Afrontar el problema entendiendo que romper la relación no es la solución al problema. El miedo al compromiso volverá a estar presente en las siguientes relaciones hasta tanto no se aborde un tratamiento adecuado para poder afrontarlo.
  • Expresar nuestras inseguridades y reconocer nuestras vulnerabilidades, no confundiendo vulnerabilidad con debilidad.
  • Fomentar la autocrítica. Conocernos a nosotros mismos, reconocer nuestras reacciones ante distintos estímulos externos.
  • Mejorar la autoestima logrando una valoración de si mismos para poder entrar en acción y tomar las decisiones adecuadas.
  • Regularizar la necesidad de controlarlo todo, de tener certeza de todo lo que va a suceder.
  • Tratar de desarticular los pensamientos contradictorios para evitar los conflictos internos.
  • Permitirse ser ellos mismos, pensar y sentir con mayor libertad.
  • Desmontar prejuicios acerca del otro, de la sexualidad, entre otros.
  • Buscar en la historia familiar la forma de apego que hubo con los padres. Para eso podemos citar la teoría de J. Bowlby, H. Harlow y M. Ainsworth.
  • Aprender a vivir con esta forma de vínculo y aprender nuevas estrategias para superar los miedos.
  • Responsabilizarse de las decisiones.

PRESENTACION

CRECER SIN PADRE es un espacio virtual dedicado a las hijas que por alguna razón (muerte, divorcio o abandono) han perdido a sus padres a una edad temprana.
Este grupo de mujeres viene en notorio crecimiento debido al aumento de las mujeres que deciden ser madres solas, al abandono del hogar por parte del esposo o a la muerte del mismo.
¿Qué es exactamente lo que los padres le aportan a sus hijas? ¿Cómo es la relación padre-hija? Un buen padre suele ser un puntal que permite a las hijas lograr confianza en su feminidad y en su capacidad para lograr cosas, lo cual le permite reconocer y desarrollar los diversos aspectos de sí misma.
Es probable que las hijas sin padre experimenten confusión emocional y dificultades en las relaciones amorosas, dos características que parecen acompañar a la pérdida del padre.
En este espacio no solo se van a tratar las consecuencias de la pérdida del padre, sino también otros temas que pueden o no estar relacionados con dicha pérdida, y que son el miedo al compromiso, amar demasiado, la comunicación, la autoestima, los valores, entre otros.